El 2 de mayo las autoridades italianas confirmaron la presencia del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) H7N7, en una explotación de traspatio de 17.025 gallinas ponedoras en la región de Emilia Romagna.

 Los síntomas comenzaron el día 29 de abril, cuando se observó una disminución en la puesta de huevos y un incremento de la mortalidad. En la misma zona, se producía el 15 de abril un foco de Influenza Aviar de Baja Patogenicidad (IABP) H7N7 en aves de corral. Sin embargo, los análisis filogenéticos preliminares confirman que no existe relación alguna entre los virus causantes de sendos brotes, siendo el origen más probable el contacto con aves silvestres. 
Ante la detección de este último foco han sido aplicadas las medidas previstas en la Directiva 2005/94/EC, entre ellas el sacrificio de todas las aves de la explotación y el establecimiento de una zona de protección y una zona de vigilancia.

No hay movimientos de riesgo desde la zona afectada a nuestro país. Se recuerda la necesidad de reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas, especialmente aquellas medidas destinadas a evitar el contacto con aves silvestres.