La Asociación Española de Ciencia Avícola (AECA), rama española de la WPSA, reunió ayer en Madrid a 140 especialistas y profesionales del sector avícola, celebra una jornada que se centró en abordar abordar la situación de la Enfermedad de Newcastle, su estrategia y control y los desafíos que plantean Mercosur, Australia, Nueva Zelanda y un mercado cada vez más globalizado. 

 

Newcastle: vacunación, vigilancia y capacidad de respuesta

La Mesa Redonda sobre Patologías Emergentes reunió a los veterinarios expertos Pablo Catalá Gregori, Alessandro Scolari, Piotr Florczyk y Matthias Voss, quienes analizaron la evolución de la enfermedad de Newcastle y las diferentes estrategias empleadas para su prevención y control.

Pablo Catalá Gregori realizó una actualización de la enfermedad y de las principales cuestiones que plantea actualmente su gestión. La vacunación ocupó buena parte del debate, en el que se abordaron cuestiones como cuándo resulta conveniente recurrir a ella, qué animales deben ser vacunados, qué tipo de vacuna utilizar o durante cuánto tiempo debe mantenerse una estrategia de vacunación.

Las experiencias de otros países europeos permitieron conocer diferentes aproximaciones al problema. Piotr Florczyk aportó la experiencia de Polonia y Alessandro Scolari abordó la situación italiana, en un intercambio que puso de manifiesto las distintas estrategias que pueden adoptarse ante la presencia y evolución de la enfermedad.

El debate evidenció que la vacunación no puede contemplarse de manera aislada, sino como parte de una estrategia sanitaria más amplia en la que deben combinarse la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico, la bioseguridad y las medidas de control.

Entre las cuestiones planteadas también figuró además del papel que pueden desempeñar las aves centinela y la importancia de poder diferenciar adecuadamente los animales vacunados de los infectados, 

Otro de los mensajes de la mesa fue la necesidad de contar con capacidad para actuar con rapidez ante la aparición de un foco. La coordinación de las personas implicadas, la intervención veterinaria y la correcta organización de las medidas de control son elementos fundamentales para tratar de limitar la propagación de la enfermedad. Además, se reflexionó sobre el cambio en la categorización de la enfermedad de Newcastle, lo que deje de estar incluida en la lista A de enfermedades. Los expertos analizaron las implicaciones de este nuevo escenario para el sector avícola, especialmente en lo relativo a las estrategias de prevención y control de la enfermedad y al papel que puede desempeñar la vacunación

Las intervenciones mostraron, en definitiva, que Newcastle continúa siendo un desafío para la avicultura y que su gestión requiere valorar cuidadosamente las circunstancias epidemiológicas y productivas antes de adoptar una determinada estrategia de vacunación y control.

Mercosur, Australia y el desafío de competir en un mercado global

La segunda parte de la jornada estuvo protagonizada por la Mesa Redonda sobre los Acuerdos de Mercosur, Australia y Mercado Internacional, en la que participaron Pedro Cordero, María Luz de Santos, Jordi Montfort, Pablo Resco y Pablo Bernardos.

El encuentro permitió analizar las implicaciones que los nuevos acuerdos comerciales pueden tener para la avicultura europea y, especialmente, el reto que supone competir en un mercado global en el que no todos los productores están sometidos a las mismas condiciones y exigencias.

Los participantes abordaron los acuerdos con Mercosur y Australia, así como las perspectivas de otros mercados internacionales. Durante el debate se puso de manifiesto la importancia de mantener acuerdos comerciales equilibrados y de evitar que las diferencias en las condiciones de producción generen desventajas competitivas para los productores europeos.

La diversificación de los mercados exteriores apareció asimismo como un elemento relevante. En este contexto se habló de China y de otros destinos internacionales, así como de la conveniencia de reducir la dependencia de mercados concretos y disponer de diferentes alternativas comerciales

El coste de producir bajo los estándares europeos

La competitividad ocupó una parte importante de la discusión. Las diferencias entre los costes de producción europeos y los de otros grandes productores internacionales constituyen uno de los factores que condicionan la capacidad del sector para competir únicamente en precio.

A ello se suma que la producción europea debe responder a exigencias en ámbitos como la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y el medio ambiente, que también tienen repercusión sobre los costes. Esta realidad abre otro de los grandes debates para el sector: cómo conseguir que el consumidor valore no solamente el precio final de un alimento, sino también su procedencia y las condiciones bajo las que ha sido producido.

La mesa incidió así en la importancia de poner en valor el modelo productivo europeo y los estándares asociados a los alimentos producidos en la Unión Europea frente a productos procedentes de mercados sometidos a condiciones diferentes.

 ¿Hasta dónde puede crecer el sector?

Las perspectivas de crecimiento constituyeron otro de los asuntos abordados durante la jornada. Tras años de evolución del sector, los participantes plantearon la necesidad de preguntarse hasta dónde puede seguir creciendo la producción y bajo qué condiciones puede hacerlo.

La demanda mundial continúa ofreciendo oportunidades, aunque su evolución no es homogénea entre mercados y productos. A esta situación se añaden los cambios en los hábitos de consumo y unas demandas sociales y medioambientales cada vez más presentes en las decisiones políticas y empresariales.

Durante la mesa se hizo referencia también al desarrollo de las proteínas vegetales y a su papel dentro de la transformación de los patrones de consumo. La sostenibilidad y las nuevas preferencias de los consumidores configuran un escenario al que el sector deberá seguir adaptándose.

Sanidad y mercados, dos desafíos conectados

Las dos mesas celebradas durante la jornada pusieron de relieve que el futuro de la avicultura depende de factores estrechamente relacionados. Mantener un elevado nivel sanitario resulta esencial no solo para proteger a los animales y a las explotaciones, sino también para preservar la capacidad comercial del sector.

Al mismo tiempo, la apertura de los mercados internacionales obliga a la avicultura europea a competir en un escenario en el que las condiciones económicas, regulatorias y productivas difieren considerablemente entre países.

La jornada de la Asociación Española de Ciencia Avícola dejó así dos grandes ejes para el futuro inmediato del sector: reforzar la prevención, vigilancia y capacidad de respuesta frente a enfermedades como Newcastle y mantener la competitividad de la producción europea ante la creciente globalización de los mercados.

Un doble desafío en el que sanidad, comercio, sostenibilidad y confianza del consumidor serán determinantes para el futuro de la avicultura.