Durante el segundo cuatrimestre de 2025 se registraron 71 notificaciones relacionadas con productos destinados a la alimentación animal. La mayoría correspondieron a notificaciones de información (52), seguidas de alertas (11) y rechazos en frontera (8). En cuanto al origen del control que motivó las notificaciones, predominan los autocontroles de las empresas (26 casos), reflejando un papel relevante del sector en la detección temprana de riesgos.
El 38% de las notificaciones (27) estuvieron relacionadas con productos procedentes de países terceros, destacando Reino Unido, India y Canadá como los más implicados. En términos de actividad notificadora, Bélgica, Alemania y Dinamarca fueron los países que comunicaron un mayor número de incidencias.
La microbiología fue el principal tipo de riesgo identificado, representando el 55% de las notificaciones. Dentro de esta categoría, la Salmonella fue la causa más frecuente, con 35 detecciones, principalmente en productos de soja, colza y alimentos para mascotas. Otros riesgos relevantes incluyeron las micotoxinas (8%) y la presencia de cuerpos extraños (7%).
En cuanto a los productos afectados, las materias primas concentraron el mayor volumen de notificaciones (52%), seguidas por los piensos para animales de compañía (34%), los piensos compuestos (13%) y, en menor medida, los aditivos y premezclas (1%). Entre las materias primas, destacaron los productos derivados de soja, junto con masticables para perros, y productos de girasol, maíz y colza.
En conjunto, los datos reflejan una tendencia marcada por riesgos microbiológicos, especialmente vinculados a materias primas de origen vegetal y a productos para mascotas, así como una distribución internacional significativa tanto en el origen de los productos afectados como en la procedencia de las notificaciones.
